Antes de elegir
Una superficie amplia, un rincón y un trabajo de desbaste plantean necesidades distintas. Elegí el tipo de lijadora y la forma de su base según la tarea. Compará materiales admitidos y control de velocidad cuando exista, sin decidir únicamente por potencia.
Qué conviene comparar
Comprobá medidas del abrasivo, sistema de sujeción y disponibilidad de repuestos. El grano depende del material y de la etapa del trabajo. Si hay extracción de polvo, revisá la conexión y los accesorios incluidos, además de la correspondencia de las perforaciones del abrasivo.
Para aprovecharlo mejor
Sujetá la pieza y seguí las protecciones indicadas para el material. No intervengas revestimientos antiguos de composición desconocida sin identificar sus riesgos. Cambiá abrasivos con el equipo desconectado y respetá el manual. Presionar más no necesariamente mejora el acabado ni hace trabajar mejor la máquina.
